Neira - Caldas
Reseña Historica:  La tribu de los Carrapas  que cubrió buena parte de los hoy es Norte de Caldas,
fué la dueña de las tierras del actual municipio de Neira. El cronista Fray Pedro Simón la menciona de la
siguiente manera: “Los hombres son de cuerpo muy crecido, los rostros largos y las mujeres lo mismo, y
robustas; andaban desnudos y descalzos. Cubren sus vergüenzas con  mauras. Las mujeres usaban
pequeñas mantas de algodón  de la cintura para abajo. Sus  casas son pequeñas y muy bajas, hechas de
caña y la cobertura de unos cogollos de otras cañas menudas y delgadas de las cuales abunda mucho...”

Se sabe que el Mariscal Jorge Robledo cruzó territorio del actual Neira al pasar por el río Cauca en el
sitio de Irra en viaje de conquista hacia las provincias de los Pícaras y los Pozos.

Don Antonio Morales en su libro “De la historia de Neira”, apunta sobre el proceso de fundación de la
ciudad lo siguiente: “Salido del otro lado de Antioquía, al norte del río Arma, un pequeño grupo de
labriegos y cazadores, aficionados también  a la búsqueda de oro, y guiados por la buena esperanza,
llegaron a la quebrada El Guineo, afluente derecho del río Guacaica. Tal vez tenían indicios de la
existencia de yacimientos de aguas saladas, lo que en realidad encontraron... al merodear por lugares
adyacentes, tuvieron el gran contento de ver rutilantes arenas que se asentaban en el lecho del arroyo
cercano, que más tarde fué denominado La Sonadora. Convencidos los hombres que lo que brillaba era
oro, se pusieron a la tarea de construir chozas provisionales, lo que fué posiblemente en pequeño llano
que hay en los alrededores, quizá en un girón de la gran hacienda abierta años después por don Sótero
Velez. Este asentamiento duro unos meses, según parece, o sea los finales de 1.841; pués las
condiciones del terreno, fuera de la excepción del plan, y tal vez lo nada bondadoso del clima, obligaron
a estos colonos a situarse de manera definitiva más arriba y hacia el norte, lugar donde construyeron las
primeras casas y de donde salían al barequeo en la Sonadora.

Esto ocurrió en 1.842, año más probable de la fundación, y cuando se presentara don Elias González,
quien al ver los ánimos de los recién llegados y movido él por sus propias conveniencias, tomó la
determinación de ofrecer terrenos para la fundación de una villa que a él mismo le sirviera, mucho más
como el centro o sede de sus actividades.... Las tierras prometían las mejores calidades para la
agricultura, y pronto desmontaron la selva e hicieron las primeras siembras de maíz... La  Sonadora con
su precioso metal y la tierra con su feracidad asombrosa  crearon fama entre los abajeños, y de allí que
fueron llegando numerosas familias que aumentaban cada día la población. El sitio denominado, la ladera
con base en un pequeño plan que fué la placita, con el consentimiento de don Elias González, fueron
trazadas las callejuelas. Con un entusiasmo admirable construyeron casas, dejando espacios o solares
para los que tuvieran el turno de llegar. Levantaron la iglesia de madera, como todas las construcciones,
y cubiertas con techo de paja. Por los vestigios que hoy se observan, parece que las manzanas fueron
proyectadas en número de unas ocho.

“Ahora bien:  La idea de fundar en lugar que nos ocupa, salió del mismo don Elias, secundado por
ciudadanos que fueron llegando a la localidad... Lo cierto si parece ser es que a la fundación del viejo
pueblo llegaron los que secundaron a don Elias, y que fueron: don Pedro Holguin, don Carlos Holguin,
don Manuel Holguin, don José María Pavas,
don Pantaleón González Ospina, don Gabriel de la
Pava, don Cornelio  Marín, don José Arango, don Antonio Marín, don Alberto Trujillo, don Andrés
Escobar, don Antonio Gómez, y
don Nepomuceno Ospina; y como que los últimos en llegar, pero en
el mismo proceso de fundación, fueron don Manuel Grisales, don Marcelino Palacio y don Victoriano
Arango.

“Don Elias González, revestido del dinamismo juvenil que poseía  y la plenitud de los poderes que tenía,
nombró a dos ciudadanos capaces para que se encargaran de hacer entrega a los pobladores de diez
fanegadas con la condición de que talaran el bosque e hicieran los cultivos, es decir, para que fundaran
sus fincas. Los ciudadanos encargados de cumplir esta misión fueron don Valentín Holguin y don
Francisco Bermúdez, quienes adjudicaron catorce lotes.

Este fue el primer acto de los comisionados; pero a la manera que iba aumentando el número de familias
cuyos jefes estaban dispuestos a abrir sus fincas, se les iba verificando la entrega.

“Me atrevo a aclarar un hecho (dice don Antonio Morales),y para ello copio de la historia de Manizales,
del padre Fabio página 37, lo siguiente: “Neira, hacia el año de 1.841, era el último caserío del sur de
Antioquía, recién erigido, si también la fuente salada del Guineo estaba ya en explotación, como que fué
descubierta en el año de 1.832 por Fernando Henao y Manuel Estrada, al decir el doctor Juan Pinzón...
según apuntes de Manuel M. Grisales en el archivo historial, página 375. Don Manuel tomó como
fundación el asentamiento en el Guineo.

“Era el año de 1.843, año de alcance de magnificas satisfacciones para los pobladores; queremos decir
que en tal año arrojó el censo 1.211 habitantes. Como los terrenos pertenecían al  Distrito y Cantón de
Salamina, su cabildo y cura no se manifestaron muy de acuerdo con la creación del Distrito Parroquial de
Neira, pués tales entidades querían que el caserío permaneciera en la categoría de fracción, como era
desde 1.843. Fué entonces necesario el concepto del Cabildo y Vicario de Sonsón, quienes tuvieron la
influencia  efectiva para la creación municipal y en consecuencia, el Gobernador de Antioquía dictó el 31
de octubre de 1.844 el decreto por medio del cual se creaba el distrito Parroquial de Neira, el cual
empezaría a funcionar como tal organismo en enero de 1.845, una vez conocida la providencia, con don
Marcelino Palacio en calidad de Alcalde, don Manuel Grisales de Juez, don Pedro María Arango de
tesorero, señores estos que formaron el cabildo con don Victoriano Arango, quien era su presidente.

Periodismo:  El primer órgano informativo del que se sabe fué el bisemanario  “La  Selva”, editado en la
tipografía Caldas de Manizales, y fundado por Juan Henker,
Joaquin Ospina, Francisco Luchini, Elias
González, Abraham Montoya y otros, en 1.907.  “La Lumo”, en 1.908; “El Talión”; en 1.923; “El
Desayuno”, en 1.926; “El Momento”, en 1.929; “Adelante”, en 1.935 dirigido por Luis Carlos
Betancurth; “El Yarumo” y “El Imparcial”, circularon en el año de 1.944; “Aquí Neira”, circuló entre
1.981 y 1.988. fué dirigido por Samuel Alvarez Cifuentes. Posteriormente salieron “Tiza Negra” y “El
Golazo”; y de reciente aparición “Crónica Municipal”, creado por acuerdo del Consejo.

Personajes Destacados:  Joaquín Ospina Vallejo, escritor. Autor del “Diccionario Biográfico y
Bibliográfico”, “El Pueblo Judío”, “Gramatica de Esperanto” y otros

Entidades Culturales:  Biblioteca Pública "Joaquin Ospina Vallejo".