Pedro Nel Ospina Vasquez
Nació el 8 de Septiembre 1.858 en el Palacio de San Carlos, Bogotá.

Cuando con su hermano Tulio cayeron prisioneros en la batalla de "Los Chancos" fueron desterrados nuevamente
a Centroamerica. Alla se dedicaron al estudio del cafe y su comercion. El siguio despues a Estados Unidos donde
luego fue seguido por su hermano. En la Universidad de California estudiaron Quimica y Metalurgica. De ahi
pasaron a Europa donde se separaron nuevamente. El se vinculo a la Universidad de Freibug donde estudio
Metalurgica. De ahi paso al Instituto de Quimica Analitica en Paris.

En 1887 fue elegido Rector de la Escuela de Minas de Medellín. Fue Ministro Plenipotenciario en Washington, y
ante los gobiernos de varios países Europeos. En 1922 asumió la Presidencia de Colombia hasta 1926. Murió el
1 de Julio 1927.

Contrajo matrimonio con Da. Carolina Vasquez Uribe, hija de Eduardo Vasquez Jaramillo y Da. Elena Uribe
Uribe.

Gobernador de antioquia desde 18 de septiembre de 1918 al 12 de abril de 1920.

Asamblea De Antioquia: Diputado en 1890, 1896, 1904, 1909, 1916 y 1924

Presidentes de la Asamblea Departamental :1916 y 1917.
Pedro Nel Ospina era uno de los miembros más prominentes del
conservatismo en la Unión Republicana. Había firmado y apoyado los
comunicados de la Junta Republicana y respaldaba las enmiendas
constitucionales que en nombre del republicanismo presentaron Antonio
José Cadavid, Esteban Jaramillo, Miguel Abadía Méndez y Carlos E.
Restrepo, y fue electo representante por las listas republicanas. En
noviembre de 1909, el general Ospina pronunció en la Cámara un
discurso, desconcertante para sus compañeros republicanos, en el que
dijo que “la unión republicana era una liga pasajera y artificial de
intereses políticos, mera coalición de circunstancias, sin vida propia y
sin programa, que no era un partido político, ni aspiraba a serlo, que era
un simple acercamiento de voluntades, listas a disgregarse de un día
para otro, volviendo a sus antiguos campamentos para sacar a luz las
divisas que cubría el polvo y para llevar a los colombianos a la lucha
encarnizada por los principios que han formado el credo, el dogma, el
sancta sanctorum de los antiguos partidos”. A ello respondió Enrique
Olaya Herrera con un vibrante ataque a los partidos tradicionales a los
que acusó de “todos los desastres que han abrumado a la patria hasta
reducirla a la triste situación actual”, y agregó que si la Unión
Republicana era, como decía el general Ospina, una cosa transitoria y
ligera, no valía la pena haberse comprometido en ella; pero que para los
hombres nuevos que iban a redimir a Colombia, los republicanos, el
compromiso era serio, y el republicanismo un movimiento salvador “que
se abre paso contra todas las resistencias y acabará por ganar la
victoria. Hay hombres y partidos que quieren ahogarlo en su cuna. Hay
otros que no tienen de él clara visión. Ellos desconocen el momento
histórico que les ha tocado vivir”.
Ospina le respondió a Olaya Herrera en una carta política, en la que puntualiza que los acuerdos suscritos
por los republicanos en ningún momento buscaron formar un partido sino promover las reformas
constitucionales que habían tomado cuerpo en el proyecto de los “distinguidos conservadores” Miguel
Abadía Méndez, Carlos E. Restrepo y Antonio José Cadavid, avalados por “ilustres Liberales” como
Nicolás Esguerra, Benjamín Herrera y Lucas Caballero. Hasta ahí tenía razón el representante Ospina en
afirmar que la Unión Republicana no era un partido político.